Los envases de madera, al alza para hortofrutícolas

Los envases de madera, al alza para hortofrutícolas

La función principal de un envase es proteger el producto. No obstante, hoy en día, los envases en el sector hortofrutícola, deben aportar valores adicionales y cumplir las demandas de los consumidores finales en cuestiones de respeto medio ambiental, comodidad, seguridad, higiene y diferenciación, entre otras.

Los envases de madera son una solución sostenible y tradicional, pero a la vez adaptada a los nuevos tiempos y presentan múltiples ventajas: presentación, calidad, higiene, ecología, etcétera.

Imagen atractiva
Probablemente la imagen natural, ligada al producto con denominación local, de calidad y la autenticidad que ofrece el envase de madera es su principal ventaja sobre sus competidores.

La competencia nos da la razón cuando vemos como empresas de envases de plástico presentan al mercado envases que simulan la apariencia de la madera e incluso, en algunos casos, vemos en tienda que estos envases se visten con expositores de madera; o cuando los envases de cartón realizan impresiones imitando la veta de la madera.

En las últimas ferias hortofrutícolas, como Fruit Logistica y Fruit Attraction, se ha observado un aumento significativo en la búsqueda del envase de madera por parte de los envasadores de productos ecológicos, que buscan presentar su producto en el envase más natural. Por otro lado, detectamos “nuevos” clientes, envasadores de productos hortofrutícolas que buscan diversificar con el envase de madera para sus líneas Premium de producto. Quieren un envase natural que los destaque del resto, que aporte calidad, origen y tradición a sus frutas y hortalizas, cualidades que los envases de madera GROW cumplen sobradamente.
La atractiva imagen unida a las continuas mejoras en los tableros contrachapados empleados, así como en las técnicas de impresión, que permiten marcar cualquier tipo de diseño en los envases, convierten al envase de madera en una herramienta perfecta para la promoción de marcas que diferencian nuestro producto de la competencia.

Logística y calidad
Atendiendo a razones logísticas y de calidad, los envases de madera presentan otras ventajas. La estandarización de formatos permite un perfecto apilamiento y paletización. La resistencia del envase, en muchos casos certificada por el sello GROW Quality, y su buen comportamiento en cámara refrigerada en las exportaciones a largas distancias, evitan mermas de las frutas u hortalizas por deformación de los envases. Además el estudiado diseño del envase permite un rápido preenfriado y una correcta ventilación del producto envasado, reduciendo costes y conservándolo mejor.

Al mismo tiempo, los avances tecnológicos dentro del proceso de fabricación de los envases de madera permiten la personalización de formatos adaptados a las necesidades del cliente en tiempos muy reducidos. Así, se han desarrollado formatos de uno y dos kilos, además de cestas y tarrinas. Se trata de envases que sirven de unidad de venta directa al consumidor y que dinamizan las ofertas en las superficies comerciales. Son los formatos más utilizados en promociones.

Higiene y seguridad alimentaria
Desde otro punto de vista, la producción del envase bajo unas buenas prácticas de fabricación e higiene como las de FEDEMCO, unido a las propiedades naturales antimicrobianas de la madera, aseguran la protección e higiene en la distribución de los productos hortofrutícolas.

Recientemente se han presentado dos investigaciones en Francia y en España que demuestran, una vez más, las propiedades antimicrobianas de la madera de pino y chopo, y confirman la inocuidad e higiene microbiológica de las superficies de madera, en contacto con productos frescos como frutas, hortalizas, pescados y productos lácteos. Los resúmenes de estas dos investigaciones están disponibles en www.fedemco.com.

Respeto medioambiental
El aspecto medioambiental es otra de las grandes ventajas de los envases de madera. De acuerdo con los primeros estudios llevados a cabo por la agencia de medioambiente francesa (ADEME) sobre el análisis medioambiental del ciclo de vida de los envases utilizados en la distribución hortofrutícola, y otros posteriores, la madera es en la mayoría de los casos el material de embalaje para frutas y hortalizas más respetuoso en este aspecto.

En el caso de los envases de madera GROW, los cultivos y bosques de donde procede nuestra materia prima se gestionan de manera sostenible, de forma que se promueve el crecimiento y mantenimiento de los mismos.

Los árboles durante su crecimiento absorben CO2, uno de los principales gases causantes del calentamiento global. El CO2 absorbido por el árbol se fija en la madera (en 1m3 de madera hay atrapadas alrededor de 0,9T de CO2).

Aparte, cada envase en su fabricación y distribución produce una huella de carbono. En nuestro caso, por las características de la madera y su menor transformación en comparación con otros materiales, nuestra huella de carbono es negativa, es decir nuestros envases absorben CO2, contribuyendo activamente en la lucha contra el cambio climático.

Por ejemplo, el balance de un envase marca Pitufo (envase de dimensiones 300×200 mm) puesto en las instalaciones de un determinado envasador es de -0,262 Keq de dióxido de carbono. Con un palet de envases marca Pitufo se puede compensar las emisiones de CO2 de un coche durante 500 km (según la herramienta FEDEMCO2-data para una distribución a un cliente a 50 km de distancia, y datos de la EDA, EEUU).

Finalmente, cuando termina el ciclo de vida de las cajas, los envases de madera, pueden ser reciclados en un proceso sencillo de astillado para la fabricación de tableros aglomerados u otros productos manteniendo el CO2 absorbido en la madera o en el caso de su valorización energética como combustible, devolviéndolo en igual cantidad.

Fuente: www.infopack.es